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Suma ofensiva en EU contra productos mexicanos a lechuga chiles, frutos rojos…

  • hace 2 horas
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La nueva alerta de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) por un brote de Escherichia coli (E. coli) asociado con berries congeladas vuelve a encender las alarmas en el sector agroalimentario mexicano.
La nueva alerta de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) por un brote de Escherichia coli (E. coli) asociado con berries congeladas vuelve a encender las alarmas en el sector agroalimentario mexicano.

Productores, exportadores y autoridades enfrentan un escenario cada vez más complejo, marcado por una larga cadena de investigaciones sanitarias, restricciones comerciales y cuestionamientos sobre la seguridad alimentaria.

  • El Dato: Las bolsas de frutas afectadas se distribuyeron en tiendas Publix de 8 estados del sureste de EU y fueron retiradas de los establecimientos comerciales luego de la alerta.

La advertencia más reciente se centra en un brote de E. coli O145:H28 relacionado con arándanos congelados y mezclas de frutos rojos comercializados bajo la marca GreenWise en Estados Unidos. La FDA pidió a la población evitar el consumo de estos productos, mientras continúan las investigaciones.


Aunque la indagatoria aún no ha determinado el origen definitivo de la contaminación, la alerta se produce en un momento especialmente delicado para el campo mexicano, que en las últimas semanas ha enfrentado señalamientos relacionados con la exportación de diversos productos agrícolas.

  • El Tip: El proveedor identificado por las autoridades es la empresa Frutas y Hortalizas del Sur, ubicada en Chile.

El caso de las berries se suma al brote de salmonela asociado con chiles jalapeños procedentes de Sinaloa, que ha dejado, al menos, 345 personas enfermas y 36 hospitalizadas en 27 estados del país vecino. Las investigaciones de la FDA y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) apuntan a una cadena de distribución vinculada con productos cultivados en México.

A ello se añaden las investigaciones sobre brotes de ciclosporiasis relacionados con lechuga y jalapeños, distribuida por empresas establecidas en territorio mexicano. Incluso, grandes cadenas de restaurantes y supermercados retiraron productos de sus establecimientos, como medida preventiva.

En 2008, EU registró uno de los mayores brotes de salmonela de su historia, asociado con chiles jalapeños y serranos de México. Más de mil 400 personas resultaron afectadas. En 2003, cebollines exportados desde este pais fueron relacionados con un brote de hepatitis A, que generó cientos de contagios.

Más allá de las investigaciones sanitarias, cada alerta tiene un efecto inmediato en la economía de las regiones productoras. La cancelación de contratos, la suspensión de compras, la caída de los precios y el incremento de las inspecciones suelen convertirse en la primera consecuencia para miles de productores, empacadores y trabajadores agrícolas del país.

En estados como Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Sinaloa y Baja California, la producción de frutas y hortalizas depende, en gran medida, del mercado estadounidense, que absorbe la mayor parte de las exportaciones mexicanas.

Para el epidemiólogo y especialista en salud pública Amilkar Toscano, del Centro para la Investigación y la Política sobre Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota, el aumento de los brotes alimentarios responde a una combinación de factores, entre ellos: el cambio climático, la complejidad de las cadenas de distribución y el debilitamiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica.

La doctora Darin Detwiler, experta en políticas de seguridad alimentaria de la Universidad Northeastern, señaló que “en distintas publicaciones la trazabilidad de los alimentos se ha convertido en uno de los mayores desafíos para las autoridades sanitarias, ya que identificar el origen exacto de la contaminación puede tomar semanas o, incluso, meses”.

La internacionalista América Vázquez explicó que “para el sector agrícola mexicano el desafío es doble: mantener la confianza de su principal socio comercial y demostrar que los mecanismos de trazabilidad y control sanitario son capaces de responder a una cadena de suministro cada vez más extensa y compleja”.

Por lo que sostuvo que “mientras la investigación sobre las berries continúa, en el campo mexicano crece la preocupación por la posibilidad de que una nueva alerta se traduzca en pérdidas económicas, mayores restricciones y un nuevo golpe a la reputación de los alimentos nacionales”.


FUENTE: LA RAZÓN


 
 
 

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