Partidos políticos, cuestionan reforma electoral, no quieren soltar el hueso con las pluris; Monreal afirma que el Congreso decidirá
- sumario7redes
- 15 ene
- 4 Min. de lectura
Afirma el coordinador petista que la 4T no puede sacar la enmienda sin su partido y el PVEM; pone en tela de juicio si ésta es necesaria si ya tienen los 3 Poderes

El papel de estas fuerzas políticas en la próxima reforma es crucial. Sin ellos, Morena no alcanza la mayoría calificada de dos terceras partes necesaria para modificar la Constitución. Sin embargo, la desaparición de los plurinominales les afectaría directamente, poniendo en riesgo la estructura de poder que han construido durante tres décadas.
El Dato: Integrantes de SomosMX coincidieron en exigir mayores recursos públicos para los partidos políticos sin importar la votación que obtengan y la defensa de los plurinominales.
Del total de 500 diputados federales, 200 se asignan por la vía plurinominal; en el Senado, 32 de 128 curules siguen esta lógica.
Una revisión de los hechos a través de la historia política reciente permite concluir que, desde su aparición en la década de 1990, el PVEM ha demostrado una capacidad limitada para conquistar distritos electorales por mayoría, pero una habilidad para aprovechar el sistema de representación proporcional.
Su fuerza no radica en las urnas distritales, sino en su inclusión estratégica en las listas cerradas que el Instituto Nacional Electoral (INE) distribuye según los votos totales obtenidos.
En 1997, el Verde no logró ganar un solo distrito uninominal, pero obtuvo seis curules gracias a la representación proporcional. En 2003, a pesar de un desempeño desalentador, consiguió superar el umbral mínimo con 14 diputaciones plurinominales frente a sólo tres de mayoría relativa.
El punto más bajo llegó en 2018. Aliado con el PRI y Nueva Alianza en la candidatura de José Antonio Meade, el PVEM obtuvo apenas 1.86 por ciento de la votación nacional. El desplome lo relegó al último sitio con sólo 16 diputados —11 plurinominales— y un presupuesto reducido a 370 millones de pesos.
La debacle provocó un giro estratégico. El PVEM rompió con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y en 2021 se sumó a Morena y el PT bajo la coalición Juntos Hacemos Historia. Los resultados fueron inmediatos: de 11 a 43 diputados federales.
Las elecciones de 2024 consolidaron al Verde como socio estratégico de la Cuarta Transformación. El partido obtuvo 4.7 millones de votos, un crecimiento del 472 por ciento respecto a 2018. Actualmente cuenta con 62 diputados federales —18 plurinominales— y 14 senadores. Su financiamiento público creció de 370 millones de pesos en 2019 a 881 millones en 2024.
200 diputados se asignan por vía plurinominal
El PT presenta un caso aún más pronunciado. Fundado en 1990 como fuerza de izquierda crítica, nunca ha consolidado capacidad para ganar distritos de forma sostenida.
En 1994 obtuvo cerca de 900 mil votos (2.5 por ciento) y consiguió 10 diputaciones, todas por representación proporcional. Desde entonces, esa vía ha sido su principal puerta de entrada al Congreso.
En 2018, en coalición con Morena, su lista proporcional logró 29 curules. En 2021 terminó con 37 legisladores gracias a la alianza Juntos Hacemos Historia.
El ciclo de 2024 consolidó este fenómeno: con poco más del cinco por ciento de votos, el Partido del Trabajo alcanzó 51 diputaciones. Autoridades del partido han admitido públicamente que su llegada a espacios legislativos ha sido posible gracias a las plurinominales.
32 escaños en el Senado siguen la lógica de los pluris
La asignación de espacios en el Congreso no sólo tiene impacto legislativo.Los partidos reciben financiamiento público según el número de escaños y su porcentaje de votos. Tanto el PVEM como el PT han accedido a recursos millonarios para sostener sus estructuras.
Además, la representación proporcional ha sido clave para mantener su registro como partidos nacionales.
Sin la distribución de listas plurinominales y alianzas, ambos habrían estado en riesgo de perder su registro en múltiples ocasiones.
RIESGOS PARA LA ALIANZA. Los partidos que hoy deberán respaldar la reforma electoral son los mismos que construyeron su poder sobre ese mecanismo. Jorge Aljovín, especialista en temas político-electorales, advirtió que hay mucho más en juego.
“Hay mucho en riesgo para Morena si se rompiera esta alianza”, señaló. Si la modificación se piensa en términos constitucionales, el partido guinda no alcanzaría por sí solo las dos terceras partes necesarias para su aprobación.
El Tip: El diputado local del PAN Rubén Guajardo consideró que es necesario que se mantengan los pluris, porque es una manera de que las minorías estén representadas.
“La presencia del Partido Verde y del PT no es anecdótica, sino crucial, si la ruta es la vía constitucional”, explicó Aljovín. Si Morena opta por impulsar la reforma sólo a nivel legal, anticipa pérdida de legitimidad: “Sería criticada desde el propio seno de la Cuarta Transformación y la Presidenta Claudia Sheinbaum perdería el control de su coalición”.
Para el experto, lo que está en juego va más allá de la reforma. Se trata de la elección intermedia, donde Sheinbaum se jugará su liderazgo. “De sacar bien esta reforma, demostrará que tiene liderazgo dentro del movimiento”, señaló.
El analista proyectó un escenario de largo alcance: si la Presidenta maneja exitosamente esta reforma, apostará a imponerse dentro de su bloque para tener una mayoría legislativa “que responda al claudismo y no a otros líderes de Morena”, con miras al 2030.
BALAZOS EN EL PIE. En diciembre pasado, Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados federales del PT, respondió en torno a si apoyarían la reforma electoral: “Depende de cómo venga, no nos vamos a dar balazos en el pie. Si viene en una dirección progresista que nos lleve a una posibilidad de mejor futuro, la acompañaremos. Pero si nos quiere regresar, difícilmente estaremos a favor”.
Mientras que Manuel Velasco, coordinador de los senadores del Verde, externó que apoyarían la reducción de recursos destinados a los partidos políticos, siempre y cuando exista un esquema de reparto justo y equitativo entre todas las fuerzas políticas.
“La reducción debe ir acompañada de reglas claras que garanticen que ningún partido, grande o pequeño, quede en desventaja”, dijo.
FUENTE: LA RAZÓN




Comentarios