México pierde terreno en proveeduría de autos ligeros a EU
- 13 jul
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Al mes de mayo la cuota mexicana en las importaciones estadounidenses bajó de 22.4% a 19.2% en medio de una ventaja arancelaria que se ha diluido y compras generales a la baja.

En los primeros cinco meses del año en curso, estas ventas de México a su vecino del norte fueron de 15,441 millones de dólares, una baja interanual de 14.2 por ciento.
Esa fue la misma tasa en que cayeron las importaciones de automóviles de Estados Unidos desde todo el mundo, a 69,078 millones de dólares.
Pero con estos datos, la cuota de mercado de México se ubicó en 19.2%, su menor nivel desde 2019 para los mismos periodos. Descontando 2026, la participación mexicana en esta línea de tiempo fluctuó entre 20.0 y 25.1 por ciento.
La semana pasada, la Secretaría de Economía estableció seis prioridades para la relación entre México y Estados Unidos, en el contexto de la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), una de las cuales es la preservación de la competitividad automotriz.
Las otras cinco consisten en la consecución de un protocolo de no aplicación de medidas unilaterales; resolución de aranceles en acero; marcos de seguridad económica; atención de temas bilaterales pendientes; y acciones para elevar los niveles de certidumbre para la inversión.
A pesar de la caída interanual, México se mantuvo como el primer proveedor de autos a Estados Unidos en los primeros cinco meses del año actual. Hacia todo el mundo y considerando el sector automotriz en su conjunto (autos, camiones, autopartes y autobuses, entre otros productos), las exportaciones mexicanas sumaron 74,693 millones de dólares en ese periodo, una caída de 0.5% interanual.
Según Rogelio Garza, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), los aranceles de la Sección 232 impactarán los precios de los vehículos en México si no se quitan pronto.
En el 2025, el presidente estadounidense, Donald Trump, justificó la imposición de aranceles a vehículos de pasajeros, camiones medianos y pesados, así como a sus componentes, al invocar que dichos sectores constituyen áreas de seguridad nacional bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.
México está sujeto a aranceles de 25% de la Sección 232, al mismo tiempo que debe cumplir con los requisitos de origen más estrictos de cualquier acuerdo comercial (75% para vehículos ligeros, con cuotas específicas de acero y contenido laboral), lo que encarece la producción. Cabe destacar que las mercancías que cumplen con las reglas de origen del T-MEC gozan de una exención parcial de estos aranceles de la Sección 232; por ejemplo, el gravamen se aplica únicamente al contenido no norteamericano de los vehículos que acreditan dicha norma.
Un punto en contra para la industria mexicana radica en que Japón, la Unión Europea y Corea del Sur pagan un arancel de 15% para exportar sus vehículos al mercado estadounidense. Y según un acuerdo entre Estados Unidos y el Reino Unido, la mayoría de las importaciones de automóviles británicos enfrentan una tasa arancelaria total estadounidense de 10 por ciento.
De enero a mayo de 2026, las importaciones de autos a Estados Unidos desde Japón totalizaron 14,537 millones de dólares, un retroceso de 13.2% en comparación con el mismo periodo del año previo.
Otros proveedores destacados fueron: Corea del Sur (13,028 millones de dólares y una baja interanual de 4.9%), Canadá (8,964 millones, -20.7%) y Alemania (7,243 millones, -25.7 por ciento).
En contraste, las importaciones estadounidenses de autos desde China aumentaron 21.8%, aunque con una base pequeña, de 894 millones de dólares.
FUENTE: EL ECONOMISTA

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